Un
niño de ciudad, sueña intentando ser parte de la fiesta de los mil colores, este
sueño es interrumpido por la cabeza voladora que se impone ante la alegría de los colores
persiguiéndolo al niño, la impresión de aquel sueño incita al niño a conseguir todos
los colores para tejer su ponchito y así bailar, escapando de la Cabeza
voladora emprende la marcha y es ayudado por el Arco iris, quien le dice que
tiene que ir de regreso donde la Madre tierra y ella le abrirá la puerta donde
encontrara la infinidad de colores, en su recorrido va juntando los colores del
padre Sol, del Cielo, de las plantas, de las flores y de la madre Luna quien a
la vez se enfrenta a la Cabeza voladora haciéndole retroceder, al final el niño logra tejer su ponchito con
sus propios colores y así baila en la fiesta de los mil colores.

